No puede ser…

… que piense tanto, que me coma tanto el tarro, que algo se mueva en mi estómago. Camino por la calle mirando a mi alrededor, buscando, esperando, indagando; camino y quiero hacerme grande pero cada vez me hago más pequeña. Y veo las calles vacías, sombras que se evaporan a mi alrededor, el tiempo se va deteniendo y la gente se queda congelada. Se ha parado, todo alrededor se ha parado. Pero yo sigo moviéndome, y dándole vueltas a la cabeza.

No conozco esos rostros, me da igual. No me miran, es como si no estuviera. Mejor. Oigo los propios latidos de mi corazón, y mi estómago se sobrecoge. Quiero echarlo fuera, gritar, explotar, desahogarme. Pero está ahí dentro, y me carcome.

Me duele la cabeza de tanto girarla. Me duele el corazón, parece haberse parado. Todo se ha detenido.

Y solo sé que no puede ser. Pero lo es dentro de mí. Sin embargo, no lo será jamás. Lo sé.

…..

Quién sabe cuántas veces me crucé contigo y no te vi. Y ahora que quiero verte no te encuentro. Que irónica es la vida, que incierto el destino.

Flechazos tontos que duelen

Este post va muy relacionado con una entrada que escribí en febrero, y en la cual hablaba sobre esos momentos inesperados que pueden cambiarte la vida. Pues bien, ha vuelto a sucederme; y no sé si ese momento me cambiará la vida, pero al menos sí lo ha hecho durante la semana, y así sigo, dándole vueltas al coco…

Todo sucedió a principios de la semana pasada, como fruto, creo, no sé, de la casualidad. Vas por la calle dando un paseo, te paras a mirar unos libros y ¡zas! de pronto una flecha te atraviesa. Bueno… supongo que realmente no fue así. No sé si fue flechazo, amor a primera vista, o, simplemente, ese deseo de salir de la rutina, o de enamorarme de nuevo. A aquellos que lleváis en un relación estable bastantes años y que comenzáis a sentir lo devastadora que puede ser la rutina (y destructiva, todo sea dicho) no sé si, al igual que yo, empezáis a añorar esa sensación de enamoramiento, el cosquilleo, el hormigueo, las ganas de empezar de nuevo de cero, el conocer a alguien que os haga temblar… Todo eso que sentísteis por vuestra pareja y que ya no os sentís capaz de recuperar. Bien, yo me siento incapaz, al menos, cada vez soy más agnóstica con respecto a eso de “me he vuelto a enamorar de mi novix”. ¿En serio eso es posible? Yo creo que no…

Pero volviendo al tema del que hablaba antes, que no sé si son las ganas que tengo de volver a sentir todo eso de nuevo, pero el hecho es que aquellos ojos, aquella sonrisa, aquella voz, de pronto me llenaron. Y no solo eso: su pelo y ese tatuaje en la nuca que de pronto no pude dejar de mirar. No sentí ningún tipo de shock traumático, ni parálisis temporal, ni tembleque, ni nada así; por eso, no sé si podría denominarlo flechazo al 100% pero el caso es que no puedo dejar de pensar en ella.

Creía que sería una tontería de las mías, que ya se me pasaría, que solo era el aburrimiento. De hecho, dos días después volví a verla, esta vez no fue algo casual, más bien me volví a pasar por el mismo sitio, necesitaba saber si había algún tipo de química o choque, tenía que intentarlo. Ella estaba trabajando y la  verdad es que no me prestó mucha atención, lo cual es normal, al fin y al cabo la que estaba de ocio e intentando ligar en horas indebidas era yo. Así que al ver que no pasaba nada, que no saltaba ninguna chispa ni sonaba música de violines, y tras llamarme a mí misma idiota en repetidas ocasiones, me dije que había hecho bien yendo, que aquello serviría para que se me quitara la tontería.

Sin embargo…

No sé por qué aún pienso en ella. Y me pregunto si habría podido ser posible. Es estúpido por mi parte, no sé a qué estoy jugando. Quizás es ese ansia de volver a sentir, no lo sé. Supongo que es cuestión de tiempo, que realmente irá pasando, pero ahora mismo me planteo qué habría podido pasar si hubiera surgido algo (sé que no sucederá, lo sé, lo sé…), o si a lo mejor es cuestión de tentar al destino y esperar a que éste juegue sus cartas. ¿Debería retarle? ¿debería sentarme a esperar? ¿debería actuar?

Supongo que si actuara acabaría haciendo el ridículo. Para empezar, ni siquiera sé si es hetero, o si tiene pareja, o, qué se yo, si seguramente ni siquiera se acuerda de mí aunque me haya visto dos veces.

Así que es cuestión de tiempo, me repito, y solo me queda soñar cada vez menos y tratar de olvidarlo. Tengo que olvidarla, relegarla a una simple anécdota. Tengo que sacarme esa flecha y tirarla a la papelera.

Y mientras, miro a mi novia y me siento despreciable.

No tengo

No tengo nada… Solo te tengo a ti. Pero… ni siquiera existes en realidad.

Domingo… ¿para olvidar?

Podría ser, quiero decir que podría olvidar el día de hoy (domingo) si no fuera porque he tenido alguna sorpresa agradable. Para empezar, he hablado con 2 amigas con las que hacía mucho que no mantenía una conversación y a las que hace una eternidad que no veo. Me emociona comprobar que siguen estando ahí a pesar de la distancia y de lo poco que hablamos a lo largo del año. A eso se le llama amistad ¿no? a ese tipo de personas que siguen estando ahí aunque se vaya espaciando el contacto, y que cuando vuelves a hablar con ellxs parece que no ha pasado el tiempo… Por esa parte estoy muy contenta, por fortuna hay varias personas así en mi vida y eso me hace sentir afortunada.

Por otro lado, voy “avanzando” en la amistad que mantengo vía 2.0 con dos personas que, por cierto, me están apoyando en el tema de mi novela. Eso también me hace sentir afortunada, porque el hecho de que alguien pueda apoyarte de forma desinteresada, que te muestre un mínimo de interés, creo que hoy en día es muy valorable según están las cosas.

Todo esto me hace sentir un poco menos desubicada y menos perdida. Así que me voy a dormir con una amplia sonrisa.

Gracias.

Cuando se está tonta…

No llevo una semana demasiado estable, sino más bien con altibajos emocionales, principalmente por lo que comenté en mi anterior post. Hoy estoy especialmente sensible, a veces tienes la lagrimita fácil y te basta ver una película, leer una frase, escuchar una canción… y las lágrimas brotan con demasiada facilidad. Hoy es uno de esos días. Tengo el corazón sobrecogido, tengo ganas de gritar hasta quedarme sin aliento, tengo ganas de llorar pero también de reír a carcajadas, tengo ganas de amar, tengo ganas de acariciar, tengo ganas de salir corriendo y no parar (no sé el destino y tampoco me importa), y, sobre todo, tengo ganas de cerrar los ojos y dejar de ser yo.

Cómo llorar a alguien que ya se había ido

No sé muy bien qué expresar en este post, solo sé que me apetece escribir sobre el vacío que dejan algunas personas que han sido importantes para ti cuando te das cuenta de su ausencia aunque ésta fuera realmente notable desde hace mucho. ¿Cómo llorar por alguien que ya se había ido mucho antes? ¿Son lágrimas reales, son sentidas, o son de melancolía? Yo ahora siento el gran vacío que hace mucho dejó en mi interior alguien a quien quise mucho y que me mostró su amor incondicional durante muchos años. Era una persona divertida y dicharachera que siempre tenía respuestas para todo. Me cuidó en ocasiones como si fuera su propia hija, era tan notable su cariño hacia mí que no podía evitar el que fuera recíproco. Creo que nunca me juzgó, o al menos no me lo dijo a la cara, se tomaba la vida con mucha filosofía y supo vivirla lo mejor que pudo. Yo siempre la admiré por eso. Crecí bajo el halo de su cariño y con muchos de sus consejos, aunque algunos no supe llevarlos a la práctica. La adoraba, para mí siempre ha sido alguien importante y especial.

Pero un día, hace ya muchos años, las rencillas familiares hicieron que la frialdad se instalara entre nosotras. Yo no tuve culpa en aquel momento, pero sí la tuve en cuanto no fui capaz de acercarme a ella mostrando que el problema no era conmigo. Simplemente, fueron pasando los años y la distancia se fue acrecentando. Siempre la he echado de menos, pero nunca he hecho nada para cambiar eso.

La última vez que la vi apenas me reconoció, me miró como una extraña durante unos segundos pero acto seguido comenzó a recordar cosas del pasado, cosas reales; eso me enterneció, pero al mismo tiempo me dio miedo. Era tan patente que la había perdido, que todos la habíamos perdido, que los años habían corrompido no solo el cariño sino también la confianza al tiempo que desgastaba su cerebro.

Hace mucho que se fue, y por eso no se muy bien cómo encajar el que hoy se haya ido del todo. Me acuerdo del pasado, de los buenos momentos, de su risa, de sus bromas, de su forma de encajar la vida. No sé muy bien cómo llorarla sin sentirme un poco hipócrita. Porque no hice nada. Creo que las dos nos dimos la espalda y nunca he entendido por qué. Solo sé que ella fue tremendamente importante en mi infancia y en mi adolescencia.

Irónicamente, llevo una temporada acordándome de ella y preguntándome cómo estaría, pero la distancia y el tiempo son peores que el orgullo y el rencor. Hoy ya no hay espacio ni para una cosa ni para la otra; simplemente, ya no hay. Se ha  terminado de ir, y esta vez sí hay un motivo: descansar por fin.

Momentos que te cambian la vida

¿No os ha pasado alguna vez que algún acontecimiento aparentemente casual de pronto ha dado un extraño giro a vuestras vidas? Por ejemplo el cruzar la mirada con algún/a desconocidx y q vuelvas a coincidir con esa persona y sepas q la conoces, o q un/a amigx te muestre algo y ese algo sea lo q marca el punto de inflexión. Tal vez realizando una búsqueda en internet encuentres a alguien q tarde o temprano será importante en tu vida. O en una ciudad, o en un concierto…

A mí me ha pasado varias veces, algunas más importantes q otras. Recuerdo a la perfección aquel día en el q una buena amiga me dijo “escucha el CD de este grupo q creo q te va a gustar”, y yo, q tenía una época un poco rarita, me mostré algo reacia, pero acepté por no hacerle el feo. Y de pronto ese grupo me encanchó, y lo hizo tanto q me apasionó, y me apasionó tanto q empecé a seguirlo, me metí en su web, escribí en su foro… y ahí es donde conocí a la q hoy es mi chica. Vale, no fue tan sencillo. La amistad fue surgiendo y creciendo, y el amor se presentó de pronto sin llamar a la puerta, un día de repente estaba ahí, observándome, echándome en cara q acababa de encontrar a alguien q iba a marcar mi vida sobremanera. Y ese grupo sigue siendo especial, y sigue ahí. A veces recapacito sobre ello, y me pregunto qué le llevó a mi amiga a pensar un buen día que aquel CD me gustaría, por qué me lo dejó, qué extraña fuerza o complot le dio esa idea.

La musica siempre ha sido muy importante para mí, y muchas canciones, o grupos, han marcado un antes y un después sin que me diera cuenta. A la q es mi mejor amiga, mi hermana de leche, también la conocí gracias a la música, y porque llegué tarde a la visita a la radio del q era mi grupo favorito por entonces. Me dijeron “ya se han ido” y me sentí desmoralizada, pero me resistí a irme, me dije q no podía ser verdad, me quedé un rato más por allí; y entonces me dijeron q el grupo estaba a punto de ir a otra radio, así q corrimos para allí. De camino encontramos a la q es ahora mi amiga, q se apuntó al grupo en cuanto supo nuestras intenciones. Al poco nos hicimos inseparables. Y muchas veces me preguntado q habría pasado si no me hubiera quedado, o si no hubiera decidido ir a la radio a ver a ese grupo. Mi vida habría sido muy diferente, sin duda.

Y es q muchas veces sentimos impulsos inexplicables, no nos comprendemos, pero nos dejamos llevar, y tal vez en el mismo momento no vemos q se ha producido el cambio, q nuestra vida ha girado, q se ha abierto una especie de triángulo de las Bermudas, pero está ahí… ¿Es eso serendipia?

¿Os ha pasado? ¿Habéis sido conscientes del cambio, de esa brecha?

Hace unos días fui con mi chica a un concierto, y aunq últimamente siempre vamos a última hora, es decir: q no nos molestamos ni en ir a ver a los teloneros, aquel día sí q fuimos antes, y en la entrada conocimos a tres personas q nos cayeron muy bien, estuvimos hablando hasta q abrieron la sala e incluso dentro nos pusimos juntxs. A la salida estuvimos hablando otro rato. Y a día de hoy, mantenemos una relación cordial por twitter. No sé, supongo q me siguen haciendo ilusión estas cosas: conocer gente, q nos caigamos bien, q siga el contacto, q en un futuro podamos volver a vernos…

Para bien o para mal, últimamente he conocido a personas q están lejos pero con las q tengo un trato más o menos especial gracias a internet, supongo q eso me ayuda a sentirme un poquito menos sola en mi mundo, aunq tenga q ser a través del ciberespacio. ¿Quién sabe? A lo mejor más pronto q tarde pueda tener una relación más cara a cara con algunx de ellxs :-)

Pero volviendo al punto inicial, a esos momentos aparentemete fortuitos q marcan un cambio… Me estaba acordando de aquel día, hace unos meses, por primavera, en la q escuchando una canción q me gusta mucho de pronto una imagen me vino a la cabeza. Fue una imagen fija q hizo q mi corazón comenzara a latir muy deprisa. La imagen se tradujo en una idea, y de esa idea comencé a escribir una historia. Así q supongo q aquella noche, con aquella canción, se abrió ese agujero en el q decides adentrarte o no. Como ocurría en aquellos libros de mi infancia: si quieres q pase esto pasa a la página tal, y si no ve a la cual… Yo decidí abrir una de las páginas a través de la cual, pocos meses después, de pronto me vi registrando aquella historia, la misma q nació de aquella imagen, en aquella noche, en un suceso aparentemente fortuito…

¿A qué página queríais ir vosotros?

¿Balance del 2011?

Sí, ya sé que es un poquito “tarde” para intentar hacer balance del año que ya ha terminado, teniendo en cuenta que estamos a mediados de mes. Pero bueno, que me apetecía hacerlo ahora, porque llevo un tiempo retrasándolo, más por pereza que otra cosa.

Creo que lo más importante que me ha pasado en el 2011 es haber conocido a varias personas a través de internet que, creo, me han marcado bastante. No sé si alguna vez he comentado lo sola que me siento en esta ciudad (a nivel amigos, me refiero), de hecho incluso en el 2010 intenté conocer gente a través de dos páginas de contactos, llegué a quedar con 2 personas pero el tema me salió rana. Aún mantengo contacto con una de esas personas pero hay algo que falla ahí, no llegamos a conectar… Los demás simplemente desaparecieron tan rápido como llegaron… Sin embargo, las tres personas a las que me refería antes llegaron a mi vida de un modo bastante casual. Una de ellas vive aquí, pero por desgracia suele estar bastante ocupada y de hecho parece que tengo que pedirle audiencia por antelación para poder quedar con ella. No obstante, puedo pensar en ella como prácticamente la única amiga (solo mía) que tengo por aquí, la conocí gracias al foro de una página de conejos en el que me metí para tratar de mejorar los cuidados que le prodigo a mi conejita (a la que, creo que no lo sabéis, me encontré en la calle “abandonada” en junio del 2010), y al vivir las dos en la misma ciudad creímos conveniente conocernos y que nuestras “niñas” también se conocieran (cosa que, por cierto, aún no ha sucedido…).

A mis otros dos nuevos amigos no los conozco en persona pero espero poder hacerlo algún día. A ambos los “encontré” yo, pero el avance de una amistad con ellos ha sido cosa mutua y parece estar creciendo cada vez más, a través de mail en un caso y del twitter por el otro. ¿Cómo es posible? Pues sí, y hace mucho que creo en este tipo de cosas, porque de hecho a mi chica la conocí a través del foro de un grupo musical, estuvimos chateando durante mucho tiempo y sin darnos cuenta acabamos enamorándonos. ¿Cómo no creer, entonces, en la magia de internet? Y ¿cómo no ver posible el encontrar a buenxs amigxs aunque sea por twitter o por un blog? Con ambas personas mantengo conversaciones muy interesantes, aunque he de confesar que con uno tengo más confianza que con la otra, tal vez porque me he mostrado más como soy, porque es más difícil hacerlo en 140 caracteres…

A este suceso tan importante del 2011 hay que añadirle algo que sin duda ha influído mucho en todos los cambios que ha dado tanto mi cabeza como mi corazón a lo largo del año pasado, y es el hecho de haber sido capaz de escribir, con persistencia y constancia, mi novela, y no sólo una vez, sino dos veces, porque hice una primera versión que revisé y reescribí, y todo ello en tiempo record. También inicié el que es mi segundo libro en mucho tiempo, y gracias al cual, por tener que buscar  información, conocí a uno de esos amigos de los que antes os hablaba.

Sobra decir que el desarrollo de la novela hizo estallar algo dentro de mí, y creo que es el motivo por el que empezaron a surgirme tantas contradicciones y tantas dudas, porque sentí un extraño renacer, tanto a nivel mental como sexual. Este cambio de “chip” es otra de las cosas que me han marcado en el 2011. El ver tambalearse mi relación por mis propias elucubraciones, la necesidad de desplegar las alas y buscar algo más, la añoranza de la independencia, el necesitar tener a mi gente cerca, y el querer tener también a gente nueva, el cerrar los ojos y soñar con mi ciudad… El año pasado ha sido como una especie de cárcel en la que había un ventanuco por el que trataba de observar la calle, veía gente pasar que me decía cosas; he pensado, he imaginado, he escrito sobre todas esas cosas… Y algo dentro de mí se ha liberado y se ha escapado de esa cárcel.

Lo que no sé es si en el 2012 conseguiré abrir esos barrotes que me separan de mis sueños.

Reflexiones a la 1.20h de la madrugada

A veces me da la sensación de que escribo cosas sumamente incoherentes, me pongo frente al teclado del ordenador y trato de que las palabras fluyan de mi cabeza como la sangre puede fluir rápidamente de una brecha. Ilusa… La señora inspiración tendría que estar sentada a mi lado y susurrarme al oído.

Escribo tonterías, me digo, mientras escucho la respiración profunda de mi novia, dormida a mi lado. Sí, espero a que ella se duerma, necesito ese momento de intimidad y soledad, a solas con el teclado, a solas con la señora inspiración, a ver si le da la gana hablarme. Siempre he buscado esos momentos, encerréndome en mi habitación cuando era adolescente, aún sabiendo que con eso se colgaba la etiqueta de “rarita” en mi puerta. ¿Rarita yo? Sólo he querido expresar en un papel lo que nunca he sido capaz de decir a viva voz, porque no soy una persona elocuente ni dialogante, me trabo muy a menudo, no sé discuir, me acaloro y bloqueo; mis dedos son los que hablan por mí, y mi mente trabaja tan rápido que suelo hacer demasiados tachones en el papel. Bueno, ahora ya no los hago, pero debo retroceder continuamente en cada palabra para corregir alguna que otra metedura de pata. Siempre ha sido así.

La rarita, sí, y según van pasando los años más rarita aún. He pasado de ser la autista de la casa, la bohemia de la pandilla, la tímida y retraída de la clase… a ser una especie de activista silenciosa, bisexual, viciosilla de pacotilla, ambiciosa de boquilla y fantasiosa en exceso. He evolucionado del papel al mundo 2.0. Hace años que me cansé del mundo convencional y opté por improvisar, harta de intentar impresionar al sexo opuesto para sentirme menos sola, descubrí que podía pasarme al otro bando sin ruborizarme, creo que esto podría ser un buen resumen de la tónica de mi vida. ¿Por qué siempre me he empeñado en tratar de agradar a los demás?

Me estoy desviando de lo que he empezado a escribir. Ah, sí… decía que muchas veces me doy cuenta de que escribo cosas incoherentes: en los mails, en los blogs, en las redes sociales… Como ahora, que me apetecía darle al teclado y os he dejado estas tontas reflexiones…

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.